En una tarde fría del invierno de 2010, en el Dry Bar de Madrid, se encuentran 3 mujeres muy distintas con una característica en común, la necesidad de crear algo diferente, algo con lo cual se sientan identificadas, la necesidad de satisfacer.
Con unos elaborados dry martinis y aceitunas sobre la mesa, hablaron de los viajes más recientes que habían disfrutado y el comentario se repitió: muchas ciudades, cenas, comidas, hoteles, conciertos, óperas, teatros, tiendas… Pero todo demasiado enfocado al turismo.
Nuestra conclusión fue unánime. Cuando viajamos no buscamos lo comercial, buscamos lo especial, lo único, lo exclusivo. Un tratamiento personalizado que nos aconseje donde ir, que visitar, o conocer en una ciudad nueva.
Así surge esta idea – ofrecer un servicio personalizado y único, satisfacer cualquier necesidad que pueda surgir en una ciudad que no duerme, ya lo decía Frank Sinatra “I want to wake up in a city that never sleeps, and find i’m A nº1, top of the list, king of the hill.”
Con la idea definida les faltaba un nombre que pudiera definir este concepto, hablaron de valores, de lujo, de exclusividad, de servicio personalizado, pero nada era lo suficientemente amplio para poder resumir todo lo que pretendían ofrecer. Hasta que empezaron por comentar los sentidos, la esencia y fue entonces cuando se miraron y supieron que habían dado con la clave . “es más que los 5 sentidos, más que la 5ª esencia es la 6ª, la 6ª ESENCIA”.
